De las cosas simples, quizás el tiempo es el de
mayor simpleza. No se detiene ante ninguna circunstancia ni particularidad. No
razona, tampoco siente; sin embargo deja huella en los seres humanos. No sólo
la física de la que nadie esta exento, sino también en la conciencia de las
personas y es esta huella la que más pesa en el ser, pues es la que provoca la
vuelta al pasado, nos asienta en el presente y nos obliga a mirar hacia el
futuro de nuestras vidas.
También el tiempo es aleccionador. Miramos al pasado, ahí están las cosas simples: las dejamos pasar o las
abandonamos por su máxima simpleza y hoy, queremos que regresen, sin embargo,
muchas de ellas han muerto en la ignominia y han sido devoradas por el tiempo
mismo.
De esas cosas
simples quiero hablar.
Los nacos simples-
ResponderEliminara ti quien te hablo?, ja ja.
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